sábado, 16 de noviembre de 2013

"NO TE SOPORTO, PERO TE COMPRENDO...": LIDERAZGO Y CONDUCTAS PATOLÓGICAS

¿CÓMO TRATAR CON PERSONAS A LAS QUE NO SOPORTAMOS?
El Ser humano es un cúmulo de complejas relaciones que se desarrolla de forma independiente de los demás, pero con interrelacionándose por medio del lenguaje y el contacto social. Esto nos obliga a buscar la forma de crear mecanismos de comprensión de la conducta para conseguir que nuestro propósito tenga buen fin. El liderazgo es en cuestión lograr acercarse al otro y establecer vínculos capaces de crear nuevas realidades independientes, pero interconectadas con las acciones prácticas y eficientes motivadoras del cambio tanto en la persona misma como en el espacio social en que se mueve. (Samuel Monción)

Rick Brinkman Rick Kirschner continúan describiendo en su libro “Dealing with people you can´t stand” los siguientes patrones de conducta patológicos: 

“EL QUE SIEMPRE DICE SI”

Este tipo de personas se suelen comprometer en exceso al tratar de vivir su vida basándose en cumplir los deseos de los demás. En ocasiones no tienen una idea clara de cómo hacer las cosas que han dicho que harían porque no analizaron previamente la tarea antes de prestarse a hacerla. Con frecuencia no son conscientes de las consecuencias negativas de decir una cosa y hacer otra. Sólo piensan que una persona necesita algo y que no le pueden decir que no van a ayudar. Movidos por sus deseos de encajar y llevarse bien con los demás se suelen comprometer en exceso por sus ansias de agradar. 

Al ser personas agradables esperan que todo salga bien y cuando no lo hace se sienten mal, pero no se sienten responsables del incumplimiento de sus promesas porque siempre ha surgido una circunstancia que escapa a su control y que es la causante del problema. Buscan excusas con la esperanza de que contrarresten su incapacidad de mantener sus compromisos. 

No quieren ofender a nadie, ni siquiera a los que están enfadados con ellos y aunque puedan disculparse y prometer actuar de forma distinta en ocasiones posteriores, no existe ninguna garantía de que vayan a cumplir lo que han dicho.

Con frecuencia nos pueden dejar con la sensación de haber sido saboteados y con deseos de enfrentarnos a ellos, cuando vemos que nos han dejado en la estacada. Pero al culparles y hacerles sentir se avergonzados lo que estamos consiguiendo es perpetuar su comportamiento, puesto que se sentirán forzados a hacer nuevas promesas, cada vez más irreales, para intentar aplacarnos. Si la confrontación logra enfadarles no suelen expresar sus pensamientos defensivos en voz alta y recurren a comportamientos pasivo – agresivos. Hay que mostrar paciencia en nuestra relación con ellos y ser conscientes de que carecen de las habilidades para organizarse, no siendo conscientes de ello, por lo que debemos ayudarles a desarrollar esta habilidad. 

Nuestro objetivo al tratar con ellos debe ser, pues, lograr compromisos razonables enseñándoles las estrategias de gestión y organización de su tiempo  y fortaleciendo la relaciónEL PLAN DE ACCIÓN puede ser el siguiente:

1.- Crear un entorno en el que sea seguro ser honesto. 
2.- Conversar abiertamente y honestamente.
3.- Ayudar a que aprendan a planificar.
4.- Asegurar su compromiso. 
5.- Fortalecer el compromiso. 

Esta misma estrategia se puede emplear cuando las personas hacen las cosas bien, como medio de reforzar estos comportamientos:
a).- Exponer lo que hicieron bien, de la forma más específica posible. No dar nuestra opinión, exclusivamente relatar los hechos.
b).- Destacar los efectos beneficiosos para los demás.
c).- Describir cómo nos hemos sentido: satisfechos, impresionados, agradecidos,…
d).- Señalar aspectos positivos de la persona: “Esto es lo que realmente me gusta de ti, cuando haces algo lo haces bien”, por ejemplo.
e).- Plantear que se espera seguir teniendo estos resultados en el futuro: “Ha sido un placer trabajar contigo en este proyecto, espero que podamos repetir la experiencia en un futuro. 

LA PERSONA “QUIZÁS”

Las personas decididas saben que toda decisión tiene una cara positiva y una negativa. Desarrollan el hábito de tomar buenas decisiones  basándose en la información disponible y solucionando los resultados negativos cuando aparecen. Cuando las personas se convierten en personas “quizás” no pueden tomar una decisión  porque los aspectos negativos de cada opción les ciegan. Encuentran numerosas razones para no buscar ayuda para tomar decisiones, desde el no querer molestar a nadie hasta no querer ser la causa de que las cosas vayan mal. De este modo procrastinan esperando que surja una mejor alternativa. Desafortunadamente llega un momento en que ya es demasiado tarde para decidir y tenemos una decisión que no controlamos.

Enfadarnos con este tipo de personas es entendible pero completamente ineficaz. Si intentamos forzarles a que tomen una decisión, lo único que conseguiremos será atascarles aún más. Necesitamos paciencia, sensibilidad hacia sus sentimientos y deseo de ayudar.

El verdadero problema al que se enfrentan este tipo de personas es la ausencia de un método que les ayude a elegir entre soluciones imperfectas. Nuestro objetivo al tratar con ellas es el facilitarles una estrategia para la toma de decisiones y la motivación para utilizarla. El PLAN DE ACCIÓN puede ser:

1.- Establecer y mantener una zona de confort.  
2.- Facilitar que afloren los conflictos  aclarar las opciones. 
3.- Utilizar una metodología para la  toma de decisiones. 
4.- Reforzar su decisión y asegurar un seguimiento. 
5.- Fortalecer la relación. 
Debemos estar dispuestos a dedicar un tiempo a escuchar sus preocupaciones y dilemas y para ayudarles a aprender cómo tomar decisiones siempre que surja la oportunidad. De esta forma intentarán no fallarnos y llegarán a ser capaces de tomar decisiones eficaces. 

LA PERSONA “NADA”

Este tipo de personas se caracterizan por no aportar nada y mirar a través de nosotros como si no existiésemos. Si los miramos a través de la" lente del entendimiento", podemos empezar a comprender su comportamiento. Son personas pasivas, pero pueden ser capaces de centrarse en la tarea o las personas, pero si su intento de llevarse bien es amenazado o frustrado tienden a retraerse y a volverse más pasivas y al ser personas que buscan la perfección, consideran que nada está a la altura y que a los demás no les importar evitar los errores tanto como a ellos y que nada de lo que digan en este sentido va a ser tenido en cuenta por lo que se frustran y se callan, pensando: "Bien, hazlo como quieras, pero no vengas llorando cuando fracases".

Aunque externamente parece que evitan el conflicto, por dentro pueden estar engendrando un alto grado de hostilidad que ocasionalmente puede surgir en forma de conductas agresivas hacia las cosas que están a su alrededor: cerrar violentamente cajones o puertas, arrojar o romper objetos,.. Si en ese momento les preguntamos que les ocurre nos contestarán que nada, que todo va bien ya que aunque estén furiosos con lo que está sucediendo son lo suficientemente considerados como para intentar evitar que su hostilidad emocional dañe a alguien más y prefieren descargarla en objetos inanimados.

La actitud a mantener ante este tipo de personas cuando tenemos la urgencia de hacer algo y ellos quieren hacer las cosas con más cautela y lentitud es intentar calmarnos e ir un poco más despacio, ya que la impaciencia lo único que va a conseguir es que se retiren aún más a su mundo. Tenemos que aparentar que tenemos todo el tiempo del mundo e intentar relajarnos para intentar persuadirles para que hablen. El PLAN DE ACCIÓN que recomiendan los autores es el siguiente:

1.- Reservar tiempo suficiente...
2.- Hacer preguntas abiertas. 
3.- Aligerar la situación.
4.- Adivinar. 
5.- Mostrar el futuro
Podemos utilizar las siguientes palabras dependiendo del tipo de persona:
a).- Para las que quieren hacerlo bien podemos decir: "Bien, no hables. Sólo quiero que imagines todas las cosas que pueden ir mal y cuánto tiempo vamos a perder en este proyecto por no tener tus ideas".

b).- Para las que quieren llevarse bien la estrategia puede ser: "De acuerdo, no tienes por qué hablar, pero a largo plazo no veo cómo vamos a poder mantener la relación si no empezamos a comunicarnos", o si es en el trabajo : " De acuerdo no tenemos que hablar pero seguro que no va a ser nada divertido trabajar aquí si cada uno de nosotros nos mantenemos en nuestros mundos privados. Esta actitud sólo va a eliminar cualquier espíritu de equipo y conducir a malos sentimientos y malentendidos.

Para mas información, consulte el siguiente blog:

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